
Econorth Passivhaus
ESTA WEB EXPLICA PORQUÉ NO DEBES CONTRATAR ESTA EMPRESA.

RAZONES POR LAS QUE NO DEBES CONTRATAR A ECONORTH STEEL FRAMING / ECONORTH PASSIVHAUS
Muchas son las razones por las que no debes contratar a esta empresa. La mejor manera de explicarlo, es ilustrarlo.

Esta es la historia de un cliente que pecó de exceso de confianza y le confió la obra de su casa al albañil equivocado. Aquí te la contamos para evitar que la estafa se repita.
“Un día me llamó diciendo que había tenido una idea fantástica y que necesitaba que fuese a la casa. Cuando llegué, había levantado sin autorización todo el entresuelo de una planta.”

Este albañil, prepotente e interesado, abandonó la obra por un desacuerdo con el cliente tras haber derribado una pared (acordado) y haber eliminado sin autorización el entresuelo de mortero de una planta entera de unos aproximadamente 50 metros cuadrados: Su acción sin autorización sumía a la propietaria en la obligatoriedad de ejecución de una obra mayor, para la cual el se había propuesto como realizador por un precio modico. Lo que obligaba a la clienta a pedir un préstamo para “reparar” el destrozo premeditada e intencionadamente causado.



Parecía honrado. Se le dejó trabajar sin interferencias entregándoles las llaves de la casa. Las sospechas empezaron tras la desconexión intencionada por parte del albañil de las cámaras de seguridad.
Se le contrató para tapar todos los agujeros de las paredes. Nada más allá de arreglar paredes, lo que incluía solucionar una pared exterior que estaba combada y se temía su derrumbe sobre un tejado contiguo. Trabajaba rápido y se ofreció, una vez terminase, a ejecutar otros trabajos también necesarios, prometiendo inmejorables descuentos, rapidez y confianza.

Sonaba bien. Se le dejó proponer las tareas siguientes, pero se tomó atribuciones indebidas.“Un día me llamó diciendo que había tenido una idea fantástica y que necesitaba que fuese a la casa para hablar conmigo.Cuando llegué, había levantado sin autorización todo el entresuelo de una planta.” Así descubría el cliente como una pequeña reforma se convertía en una obra de considerable envergadura.
No tenía permiso para retirar el entresuelo de esa la planta, ni de ninguna. Rompieron alguna que otra viga de la que no se responsabilizaron y convirtieron la simple ejecución de una declaración responsable, en una obra que necesitaba autorización, generando un volumen de escombro innecesario no autorizado y exponiendo al propietario a una sanción administrativa.
Sabía lo que hacía. La propietaria no se encontraría en la vivienda por mucho tiempo. Hubo de llamarle para que validara su gran idea de reforma. El contratista se ideó la obra a su medida con la intención de aumentar el volumen de trabajo e ingresos. Cuando la propietaria acudió a la vivienda y descubrió tal destrozo, no le quedó más remedio que empezar a gestionar un préstamo para acometer la obra prometida.
Mientras tanto, el albañil iba realizando el trabajo para el cual se le contrató y creando otras necesidades con la intención quizás de alargar los trabajos y obtener mayores ingresos.

Las desavenencias se dieron cuando el contratista convenció al cliente de pagar el reciclaje de unos caso 100 sacos de escombro que se había generado en la obra. El cliente no entendía como enfoscar paredes, donde hay que “poner” material en lugar de “quitar” había generado tantísimo escombro para el cual no había siquiera solicitado el permiso.
Ante la situación, consciente de que se exponía a sanción, la propietaria decidió tomar cartas en el asunto.
Revisando las cámaras de seguridad, el cliente descubrió a los obreros reciclando un pladur de color verde que no correspondían con las paredes de piedra de una casa de piedra rústica de 1860. Así se dio cuenta del motivo por el que el contratista apagaba. Parte de ese material a reciclar había sido traído desde otra obra, y aunque lo habían confirmado los vecinos, no se podía probar ya que el contratista apagaba las cámaras de vigilancia al irse y las encendía mucho después de llegar, así no se grabaría la descarga del pladur.

Tras una discusión, el contratista abandonó con ligereza la obra sin que llegase la propietaria, con el trabajo pagado y sin terminar. Dejando derribada una pared exterior y exponiendo la vivienda a la intemperie y tras haber removido el entresuelo de una planta entera sin previo permiso ni consulta.
Los daños ocasionados por este estafador ascienden a varios miles. Pero a pesar de las pérdidas, ha habido ganancia en el identificar al tipo de gente del cual mejor estar lejos. El mayor de
los consuelos es compartirlo para intentar que no se repita y no logre engañar a ningún cliente más.

Es sospechoso que esta empresa en su página web no tiene galería de imágenes que puedan certificar el tipo de trabajo que realizan, para dar al cliente plena confianza en su desempeño a través de mostrar los trabajos previamente realizados a otros clientes satisfechos. La única opinion positiva que tienen en Google, corresponde visiblemente a un allegado/conocido, ya que se trata de una cuenta con un nombre rumano, igual origen que el nombre de su propietario. Teniendo en cuanta la ubicación de la empresa, no se hace necesario añadir nada más.
La empresa está tomando medidas para borrar el rastro negativo de las opiniones de google, vetando algunas publicaciones, pero igualmente en NICELOCAL, la puntuación también es baja porque las opiniones se verifican y se ha podido demostrar con fotos, vídeos y facturas, la presunta estafa de esta empresa.